QR «Para saber más», El Sistema Solar, 1: Composición y formación del Sistema Solar
COMPOSICIÓN Y FORMACIÓN DEL SISTEMA SOLAR
El Universo es un lugar enorme. Sus dimensiones son tan colosalmente grandes que incluso resultan difíciles de imaginar para los astrónomos más experimentados.
Se trata de un lugar plagado de estrellas, nebulosas, galaxias, agujeros negros, planetas, lunas, asteroides y otros muchos tipos de objetos astronómicos.
Sin embargo, en medio de toda esa inmensidad cósmica, existe un lugar, un pequeño rincón del universo que podemos considerar nuestro hogar; la cuna en la que todo comenzó para nuestra especie: ese lugar recibe el nombre de Sistema Solar.
SISTEMA PLANETARIO

Concepción artística de un sistema planetario
El sistema solar es un sistema planetario. Un sistema planetario está constituido por una estrella (o en ocasiones un conjunto de estrellas) y los cuerpos celestes que giran a su alrededor, es decir, que se encuentran bajo la influencia de su campo gravitatorio, ya se trate de planetas con sus respectivas lunas, planetas menores, asteroides, cometas, o polvo estelar.
En el caso del sistema solar, la estrella que da forma a todo el sistema planetario es el Sol, el cual ocupa el centro de un enorme disco de material que se extiende por más de 30.000 millones de kilómetros, en el que como decíamos, se encuentran sus ocho planetas y demás objetos celestes.
El Sistema Solar es un sistema unido gravitacionalmente del Sol y los objetos que lo orbitan.
OBJETOS DEL SISTEMA SOLAR

El sistema solar con la estrella, el Sol y sus planetas a escala de tamaño pero no de distancia
Los objetos más grandes del Sistema Solar son los ocho planetas, en orden desde el Sol: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
Los cuatro primeros, Mercurio, Venus, La Tierra y Marte, tienen algo en común: todos se sitúan en las órbitas más cercanas al Sol, cuentan con un núcleo metálico en su interior y están conformados por materiales sólidos, por lo que reciben el nombre de planetas rocosos o planetas interiores.
Por su parte las órbitas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno se sitúan mucho más lejos del Sol, en la parte exterior del sistema solar, y están conformados en su mayoría por gas, por lo que son conocidos como planetas exteriores o planetas jovianos.
Antaño se consideró y se bautizó a estos 4 planetas como gigantes gaseosos, sin embargo, a día de hoy los astrónomos consideran que en nuestro sistema planetario solo 2 planetas atienden a esta definición: Júpiter, el planeta mas grande del sistema solar, y Saturno, el planeta famoso por sus anillos. En el caso de Urano y Neptuno, que en el pasado se incluían en esta categoría, ahora son considerados como gigantes helados; la razón es que están constituidos principalmente por hielo, roca y gas.
Los primeros en nombrar planetas fueron los sumerios en el siglo VII aC, un pueblo que ocupaba la región de Mesopotamia (ahora Irak). Ya habían identificado cinco «estrellas» que se movían en el cielo, mientras las demás permanecían quietas, y creían que eran dioses.
Además de los planetas, el sistema solar también está compuesto por otros astros como cometas, asteroides, planetas enanos y estrellas.
La palabra «solar» significa «perteneciente al Sol», que se deriva de la palabra latina «sol», que significa Sol.
El Sol es el miembro gravitatorio dominante del Sistema Solar, y su sistema planetario se mantiene en un estado de evolución lenta y relativamente estable siguiendo órbitas aisladas y ligadas gravitacionalmente alrededor del Sol.
NUESTRA GALAXIA: LA VÍA LÁCTEA

Mapa artístico de la Vía Láctea
El sistema solar forma parte de nuestra galaxia, la Vía Láctea, una galaxia del tipo espiral barrada que tiene un diámetro aproximadamente 105.000 años luz entre sus extremos más distantes.
En su estructura, la Vía Láctea, está conformada por dos brazos espirales principales, y dos brazos secundarios. Nuestro Sistema Solar se encuentra en el brazo de Orión o Local, el cual forma parte del brazo espiral de Sagitario.
El Sol, es decir, la estrella alrededor de la que gira todo el sistema solar, a su vez se mueve a 210 kilómetros por segundo dentro de la Vía Láctea y tarda 225 millones de años en completar una vuelta alrededor del centro de la galaxia. Es lo que los científicos conocen como un año galáctico.
Respecto a nuestros vecinos en la galaxia, para encontrar otro sistema planetario hemos de viajar al menos a 4,4 años luz hasta llegar a Alfa Centauri, un sistema de 3 estrellas en el que por el momento se han encontrado 2 planetas de aproximadamente el tamaño de la Tierra.
FORMACIÓN

Disco protoplanetario
En cuanto a su formación, el modelo más aceptado establece que el Sol y los planetas se formaron a partir de una nube de gas (hidrógeno, helio, vapor de agua, monóxido de carbono…) y polvo (partículas de silicatos y carbonatos a veces rodeadas de hielos de agua o metano, todo del tamaño de unas pocas micras) en rotación que fue aplanándose y creando grumos de material cada vez más grandes, dando lugar a cometas y asteroides (que miden desde metros a unos pocos kilómetros), posteriormente para formar planetesimales (de hasta cientos de kilómetros), y finalmente para dar lugar a planetas (con radios de miles de kilómetros).