QR, «Yo Universo», Punto azul, 1 (Reflexión sobre otras conexiones entre El Punto azul y el Universo): Carl Sagan
Carl Sagan

Carl Sagan

Libro «Un punto azul pálido»
Carl Sagan tituló una de sus obras inspirándose en esta fotografía; en este libro llamado Un punto azul pálido: una visión del futuro humano en el espacio, Carl relató sus pensamientos en un sentido más profundo:
Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestro hogar. Eso somos nosotros. En él, todos los que amas, todos los que conoces, todos de los que alguna vez escuchaste, cada ser humano que ha existido, vivió su vida. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones seguras de sí mismas, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, niño esperanzado, inventor y explorador, cada maestro de la moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie, vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.La Tierra es un escenario muy pequeño en la vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que en su gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de una esquina del punto sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestras posturas, nuestra importancia imaginaria, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo… es desafiada por este punto de luz pálida.
Nuestro planeta es una solitaria mancha en la gran y envolvente penumbra cósmica. En nuestra oscuridad —en toda esta vastedad—, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Asentarnos, aún no. Nos guste o no, por el momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronomía es una formadora de humildad y carácter. Quizás no hay mejor demostración de la soberbia humana que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos más amablemente los unos a los otros y de preservar y apreciar el pálido punto azul, el único hogar que hemos conocido.
https://hipertextual.com/2017/04/frase-mas-famosa-carl-sagan
Hace un siglo, el famoso naturalista John Muir parecía anticipar el “selfie” de la Tierra cuando escribió en su libro Viajes por Alaska :
[…] cuando contemplamos el globo entero como una gran gota de rocío, rayada y salpicada de continentes e islas, volando por el espacio con otras estrellas cantando y brillando juntas como una sola, el universo entero aparece como una tormenta infinita de belleza.
La frase más famosa de Carl Sagan
Resulta que las palabras más conocidas de entre todas las que pronunció Carl Sagan no son de su autoría, sino que algunos otros las utilizaron antes que él.
por César Noragueda16 de abril de 2017Última actualización 19 de julio de 2018
Quien dice que debemos recordar el legado de las personas que han sido de gran ayuda para el progreso de la humanidad puede competir en un campeonato de obviedades, pese a que en muchas ocasiones tampoco está de más insistir en ello. Pero una de las cosas que, por otro lado, más solemos repetir de las mismas son sus frases célebres si alguna escribieron o soltaron por su boca, incluso tratándose de falsas atribuciones. Pues bien, de nuestro añorado Carl Sagan, astrofísico y uno de los mejores divulgadores de la ciencia que el mundo ha tenido el placer de conocer, la frase más famosa es la siguiente: “Estamos hechos de polvo de estrellas”, o más exactamente: “Estamos hechos de materia estelar”.
No fue en *Cosmos*, serie de 1980, la primera vez que Carl Sagan dijo que «estamos hechos de polvo de estrellas» o «de materia estelar», sino en un ensayo de 1973
Con esto se refería a una verdad sobrecogedora, explicada en esa absoluta maravilla que es su serie documental Cosmos, de 1980, en cuyo primer episodio, “En la orilla del océano cósmico”, pronunció la frase durante su minuto cuatro: “Una parte de nuestro ser sabe que es de aquí de donde procedemos. Ansiamos volver, y podemos hacerlo. Porque el cosmos también está dentro de nosotros: estamos hechos de materia estelar, y somos el medio para que el cosmos se conozca a sí mismo”. Pero la explicación rápida más completa, que es básicamente la de la historia de la vida terrestre en el Universo, nos la dio en el minuto treinta y siete del último capítulo, el décimo tercero, titulado “¿Quién habla en nombre de la Tierra?”
Sin embargo, el mejor resumen de esto fue precisamente el de la primera vez que Carl Sagan publicó la conocida frase, en el ensayo La conexión cósmica: una perspectiva extraterrestre, de 1973: “Nuestro Sol es una estrella de segunda o tercera generación. Todo el material rocoso y metálico que pisamos, el hierro en nuestra sangre, el calcio de los dientes, el carbono en nuestros genes fueron producidos hace mil millones de años en el interior de una estrella gigante roja. Estamos hechos de materia estelar”. Y, por desgracia para quienes le apreciamos, Carl Sagan no es el primero que dijo estas palabras según Quote Investigator.
La frase ha aparecido a lo largo de los años en al menos cuatro publicaciones antes de que Carl Sagan la usase
De un modo u otro, la referencia ha aparecido a lo largo de los años en al menos cuatro publicaciones antes que en el ensayo de Carl Sagan. En 1971, la escritora británica Doris Lessing, galardonada con el Nobel de Literatura, editó la novela Instrucciones para un descenso al infierno, en la que puede leerse: “Nadie sabe qué ha existido y ha desaparecido irremediablemente, en cuántas ocasiones ha comprendido y olvidado el hombre que su mente, carne, vida y movimiento se componen de la materia de las estrellas, del Sol, de los planetas; que la esencia del Sol es la suya propia…”
The New York Times entrevistó en agosto de 1929 al astrónomo Harlow Shapley, que dirigía el Observatorio de la Universidad de Harvard, y publicó sus respuestas en un artículo llamado “La materia estelar que es el hombre”, entre las que se hallaba lo que sigue: “Estamos hechos de la misma materia que las estrellas, por lo que, cuando se estudia la astronomía, estamos investigando de algún modo nuestra ascendencia remota y nuestro lugar en el Universo de la materia estelar. Nuestros propios cuerpos se componen de los mismos elementos químicos que se encuentran en las nebulosas más distantes, y nuestras actividades están guiadas por las mismas reglas universales”.
En enero de 1921, el periódico The Evening News de Michigan presentó a su nuevo columnista, William E. Barton, con estas palabras: “Todos estamos hechos de polvo. ¡Pero es polvo de estrellas! (…). Los astrónomos saben cómo explicar de qué tipo de cosas están hechas las estrellas (…). Resulta extraño, sin embargo, que los seres humanos tengan en su composición todos los distintos elementos de todas esas estrellas”. Y concluye: “Usted estará interesado en esto, tal como el el Dr. Barton lo explica, y en su comentario, aporta un nuevo entusiasmo a la vida de cada ser humano que está hecho de materia estelar”.
Fue el astrónomo Albert Durrant Watson quien probablemente utilizó primero la frase en el mismo sentido que Carl Sagan en un discurso de enero de 1918
Pero fue el también astrónomo Albert Durrant Watson quien probablemente utilizó primero la frase en el mismo sentido que Carl Sagan, si bien con otra interpretación más espiritual, en su discurso de despedida como presidente de la Real Sociedad Astronómica de Canadá en enero de 1918: “… si nuestros cuerpos están hechos de materia estelar, y no hay nada más, dice el espectroscopio, de lo que puedan ser…”, comentaba. Y aunque exista este antiguo proverbio serbio: “Sé humilde porque estás hecho de tierra. Sé noble porque estás hecho de estrellas”, no tiene relación con la ciencia de Watson, Barton y Shapley. Y, sea como fuere, no cabe duda de que es a Carl Sagan a quien le debemos la mayor difusión de una frase tan elocuente.