Durante miles de años, Marte fue solo un punto rojo en el cielo. Luego lo vimos de cerca. Luego lo pisamos con rovers. Y en 2021, por primera vez en la historia, lo escuchamos.
El sonido viaja diferente en Marte. La atmósfera marciana es 100 veces más delgada que la terrestre y está compuesta principalmente de dióxido de carbono. Eso hace que el sonido se propague más lento y que las frecuencias altas se pierdan antes — Marte suena más apagado y grave que la Tierra.
Los científicos descubrieron además que en Marte hay dos velocidades del sonido distintas según la frecuencia — un fenómeno que no ocurre en la Tierra.
Artículo del Centro de Comunicaciones del espacio profundo de la NASA en España (MDSCC) explicando qué aprendimos de los primeros sonidos marcianos.
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